6 guerras civiles que transformaron la antigua Roma

 

La antigua Roma emprendi贸 muchas campa帽as de conquista a lo largo de su historia, pero sus guerras m谩s influyentes pueden haber sido las que libr贸 contra s铆 misma.
Roma, el imperio m谩s influyente de toda la Antig眉edad, abarcaba en su apogeo la mayor parte de la Europa continental, Gran Breta帽a, gran parte de Asia occidental, el norte de 脕frica y las islas del Mediterr谩neo. Adem谩s de muchas batallas externas, el imperio de la Antigua Roma sufri贸 numerosas guerras civiles. He aqu铆 seis de las m谩s importantes y devastadoras.

1. Las guerras civiles marianas-sulanas

La primera guerra civil de Roma tuvo su origen en una despiadada lucha de poder entre los generales pol铆ticos Cayo Mario y Lucio Cornelio Sula. La enemistad entre los dos hombres se remontaba a varios a帽os atr谩s -Mario se hab铆a atribuido una vez el m茅rito de uno de los logros militares de Sula- y finalmente desemboc贸 en la guerra en el a帽o 88 a.C., cuando Mario super贸 a Sula para obtener el mando de las legiones romanas en un conflicto con el rey Mitr铆dates del Ponto. Furioso por haber perdido su oportunidad de gloria, Sula reuni贸 sus fuerzas y las dirigi贸 en una marcha sobre Roma. Fue un movimiento controvertido -ning煤n general hab铆a entrado en la ciudad en armas-, pero Sula pronto barri贸 a los partidarios de Mario y oblig贸 a su rival a huir a 脕frica.

Despu茅s de reforzar su control sobre Roma, Sula reuni贸 a sus legiones y sali贸 en busca del rey Mitr铆dates. Apenas se march贸, la ciudad volvi贸 a sumirse en la guerra civil. Una lucha sangrienta estall贸 entre la facci贸n plebeya de los "Populares" y los "Optimates" de la clase alta de Sula, y Mario sali贸 de su escondite, recuper贸 la ciudad y la gobern贸 como tirano.

Sula se vio obligado a dirigir sus 40.000 soldados a Roma por segunda vez. Tras derrotar a un ej茅rcito dirigido por el hijo de Mario (茅ste hab铆a muerto de viejo), se erigi贸 en dictador y ejecut贸 a miles de pol铆ticos y nobles de la oposici贸n. Sulla acab贸 dimitiendo y se retir贸 voluntariamente en el 79 a.C., pero su breve toma de poder debilit贸 los cimientos de la Rep煤blica Romana. S贸lo har铆an falta unas d茅cadas m谩s para que empezaran a desmoronarse.

2. La guerra civil de C茅sar

En el a帽o 49 a.C., Julio C茅sar se encontraba en una encrucijada. El gran general acababa de realizar una impresionante campa帽a militar en la Galia, pero su larga alianza con Pompeyo el Grande se hab铆a convertido en una amarga rivalidad. M谩s acuciantes a煤n eran las facciones del Senado romano alineadas con Pompeyo, que le exig铆an que disolviera su ej茅rcito y volviera a casa como civil. C茅sar no quiso hacer tal cosa. Jurando que "la suerte est谩 echada", reuni贸 a sus hombres, cruz贸 el Rubic贸n hacia Italia y desencaden贸 una guerra civil.

Durante los meses siguientes, los partidarios de C茅sar cruzaron espadas con las fuerzas de Pompeyo en batallas por Italia, Espa帽a, Grecia y el norte de 脕frica. Un punto de inflexi贸n crucial se produjo en la batalla de Farsalia en el 48 a.C., cuando C茅sar super贸 a un ej茅rcito dirigido por Pompeyo a pesar de contar con muchos menos efectivos. Pompeyo huy贸 a Egipto tras la derrota, s贸lo para ser traicionado y ejecutado por su joven rey. Con Pompeyo muerto, la victoria de C茅sar estaba pr谩cticamente asegurada. Tras derrotar a los 煤ltimos aliados de Pompeyo en el norte de 脕frica y Espa帽a, regres贸 a Roma y fue nombrado dictador vitalicio a principios del 44 a.C. Su reinado durar铆a poco. C茅sar fue asesinado por una c谩bala de senadores romanos el 15 de marzo, los infames idus de marzo.

3. La guerra entre Antonio y Octavio

Los conspiradores que apu帽alaron a Julio C茅sar pod铆an creer que estaban salvando a la Rep煤blica Romana, pero sus acciones provocaron inadvertidamente su completo colapso. El asesinato desencaden贸 un periodo de inestabilidad y guerra civil que acab贸 dejando al heredero de C茅sar, Octavio, y a su general Marco Antonio como principales contendientes por el control de Roma. Ambos hab铆an sido aliados en el Segundo Triunvirato, pero en el a帽o 32 a.C. se hab铆an enemistado por su ambici贸n mutua y por la escandalosa relaci贸n de Antonio con la reina egipcia Cleopatra. Cuando Octavio persuadi贸 al Senado para que declarara la guerra a Cleopatra, el escenario estaba preparado para una lucha por Roma en la que el ganador se lo lleva todo.

Tras varios meses de maniobras, las fuerzas de Octavio y Antonio y Cleopatra se enfrentaron finalmente en la batalla naval de Actium en el a帽o 31 a.C. Antonio dispon铆a de algo m谩s de barcos, pero se vio superado por el brillante general de Octavio, Agripa. Cuando la batalla se volvi贸 en su contra, abandon贸 parte de su flota y huy贸 con Cleopatra a Alejandr铆a. Los dos amantes se suicidaron un a帽o despu茅s, lo que permiti贸 a Octavio hacerse con la moribunda Rep煤blica Romana. Pasar铆a a gobernar como primer emperador de Roma con el t铆tulo honor铆fico de "Augusto".

4. El a帽o de los cuatro emperadores

El pr贸spero reinado de Augusto marc贸 el inicio de la dinast铆a Julio-Claudia, que dur贸 casi un siglo. Pero con el suicidio del infame emperador Ner贸n en el a帽o 68 d.C., Roma se vio abocada a un tumultuoso periodo de guerra civil que vio c贸mo cuatro hombres diferentes ocupaban el trono en el lapso de s贸lo 18 meses. El primer aspirante fue Galba, el anciano gobernador de Espa帽a, al que el Senado hab铆a proclamado emperador poco antes de la muerte de Ner贸n. Sin embargo, su car谩cter autoritario result贸 ser muy impopular, y pronto fue asesinado por la Guardia Pretoriana y sustituido por un antiguo aliado llamado Otho.

Por desgracia para Otho, su ascenso coincidi贸 con el de otros aspirantes a gobernantes. Tras s贸lo tres meses en el poder, fue derrotado y desplazado por Vitelio, un gobernador militar que hab铆a sido aclamado como emperador por sus hombres. Vitelio era un gobernante cruel y glot贸n -supuestamente celebraba banquetes hasta cuatro veces al d铆a-, pero no tard贸 en llegar al trono.

Los ej茅rcitos de Judea hab铆an declarado emperador a su general Vespasiano, y en el oto帽o del 69 d.C. marcharon sobre Roma y aplastaron a los defensores de Vitelio en una sangrienta batalla en Cremona. Vitelio fue paseado semidesnudo por la ciudad y asesinado, y Vespasiano fue proclamado nuevo C茅sar. A pesar de haber tomado el poder de forma brutal, demostr贸 ser un l铆der capaz y pas贸 a presidir un periodo de relativa estabilidad en Roma.

5. La crisis del siglo III

En el a帽o 235 d.C., el joven emperador romano Alejandro Severo fue asesinado por sus tropas durante una campa帽a a lo largo del Rin. El golpe no pudo llegar en peor momento. Roma ya estaba sometida al peso de las crecientes incursiones de las tribus b谩rbaras, y la repentina inestabilidad pol铆tica inici贸 un periodo de guerra civil que casi puso al Imperio de rodillas.

Durante los siguientes 35 a帽os, el trono romano fue reclamado por un carrusel de varias docenas de usurpadores y generales, casi todos los cuales acabaron muriendo en batallas con sus rivales o fueron asesinados por sus propios hombres. Para empeorar las cosas, las luchas internas coincidieron con un brutal brote de peste y el aumento de las amenazas de los godos, los persas y otras fuerzas externas.

A medida que aumentaba el caos, el Imperio se dividi贸 brevemente en tres estados separados. El emperador Aureliano restableci贸 la unidad, expulsando a los enemigos de Roma m谩s all谩 de las fronteras y reconquistando los territorios perdidos, pero la situaci贸n volvi贸 a ser ca贸tica tras su muerte. La crisis no terminar铆a del todo hasta finales del siglo III, cuando Diocleciano aprob贸 una serie de reformas innovadoras que dividieron a Roma en un Imperio de Oriente y otro de Occidente gobernados por una tetrarqu铆a de cuatro l铆deres: dos "Augusti" superiores y un par de "C茅sares" de menor rango.

6. Las guerras civiles de la tetrarqu铆a

La tetrarqu铆a de Diocleciano hizo que Roma fuera m谩s f谩cil de gobernar a corto plazo, pero el hecho de tener varios emperadores era tambi茅n una receta para la guerra civil. La primera gran controversia se produjo en el a帽o 306 d.C., cuando el usurpador Majencio -hijo de un antiguo gobernante llamado Maximiano- conspir贸 con la Guardia Pretoriana para instalarse como emperador en Roma. El emperador occidental Severo march贸 inmediatamente a la ciudad para enfrentarse a 茅l, pero fue abandonado por sus hombres y condenado a muerte despu茅s de que Majencio sacara a su venerado padre de su retiro para que gobernara a su lado.

Durante los a帽os siguientes, el liderazgo de Roma se convirti贸 en una mara帽a de conspiraciones, intrigas y pretendientes al trono. En un momento dado, no menos de seis hombres reclamaron el rango de "Augusto". Las conspiraciones finalmente estallaron en una guerra abierta en el a帽o 312, cuando el emperador Constantino invadi贸 Italia a trav茅s de los Alpes y mat贸 a Majencio en la batalla del Puente Milvio.

Constantino hab铆a formado una alianza con el emperador Licinio, pero m谩s tarde se volvi贸 contra 茅l y lanz贸 otra guerra civil. Cuando el polvo se disip贸 finalmente en el 324, la Tetrarqu铆a hab铆a muerto y Constantino era el 煤nico gobernante tanto del Imperio Romano de Occidente como del de Oriente. Su reinado marc贸 un nuevo cap铆tulo en la historia de Roma -fue el primer emperador que se convirti贸 al cristianismo-, pero la estabilidad fue s贸lo temporal. Pocas d茅cadas despu茅s de su muerte, Roma volvi贸 a dividirse en los imperios oriental y occidental.

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